Muchas operaciones inmobiliarias y patrimoniales dependen de que los papeles estén en regla: una escritura bien hecha, una inscripción registral correcta, un dominio sin observaciones. Cuando algo de eso falla, la operación se traba o el patrimonio queda expuesto.
Acompañamos tanto operaciones nuevas (compraventas, donaciones, constitución de garantías) como situaciones que hay que destrabar: tractos sucesivos incompletos, inmuebles sin título perfecto, discrepancias entre lo registrado y la realidad del terreno.
Trabajamos en estrecha coordinación con escribanías y con el Registro de la Propiedad correspondiente, para que la solución jurídica se traduzca efectivamente en una inscripción correcta.
Ejemplos de situaciones que solemos acompañar: familias que heredaron un inmueble con la titularidad sin regularizar; compradores que descubren un problema registral recién al momento de escriturar; conflictos de límites entre propiedades linderas; y constitución de servidumbres o derechos reales de garantía.
Escribimos una nota sobre este tema en nuestro blog jurídico.
Leer la nota completa →