La normativa de integridad y anticorrupción impone exigencias concretas a empresas que contratan con el Estado o que simplemente quieren reducir su exposición a riesgos penales y reputacionales. No cumplir tiene consecuencias serias; cumplir mal, también.
Diseñamos e implementamos programas de integridad a medida, y acompañamos a la empresa si ya está bajo investigación. No creemos en los programas de compliance que son solo un documento archivado: un programa de integridad tiene que funcionar en el día a día de la organización.
Trabajamos tanto con empresas que recién empiezan a estructurar su programa como con aquellas que ya tienen uno y necesitan auditarlo, actualizarlo o responder ante una investigación en curso.
Ejemplos de situaciones que solemos acompañar: empresas que participan en licitaciones públicas y necesitan demostrar un programa de integridad vigente; compañías que reciben una denuncia interna y necesitan conducir una investigación seria; y organizaciones que quieren capacitar a su personal en materia de ética e integridad antes de que aparezca un problema.
Escribimos una nota sobre este tema en nuestro blog jurídico.
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